- gracias!
- dejame ayudarte a recoger
- No no no, quedate ahí, ahora vuelvo
- de acuerdo...
Se quedo sentado, y mientras esperaba echo un vistazo a la habitación. En las paredes había varias fotos, de diferentes tamaños. Algunas en blanco y negro, otras en color, y fue entonces cuando recordó que ella le dijo que había estudiado fotografía. Mientras ella preparaba café, el se levanto y comenzó a mirarlas de cerca.
- ¿tu hiciste estas fotos?
- emmm, sí ¿te gustan?
- sí, son preciosas...
- siempre soné con vivir en París...
- ¿que te detiene?
- la realidad ¿no es lo que suele interponerse en los sueños?
- no sabría decirte...
- vamos Max... debes querer algo... - dijo ella mientras le daba una taza de café -
- supongo... Todo lo que quiero es ser útil, y por una vez, lograr un cambio de verdad....
- tendrás tu oportunidad...
Se miraban y sonreian de forma tímida, como si sin querer se hubiesen tocado el alma. El volvió a mirar las fotos timidamente y con evidente nerviosismo...
- nunca estuve en París...
- oh, pues entonces te estas perdiendo algo... todo el mundo debe ver París al menos una vez
- ¿que tiene de especial?
- no es fácil de describir...
- cuentame...
- emmm.... es el aspecto de las calles y las luces en las ventanas... y la lluvia... la forma en que quedan las gotas en las pestañas... todo se convierte en una pintura... ya sabes, es París...
Mientras hablaban, la distancia entre sus bocas se extinguía, hasta que por fin sus labios se tocaron y amanecieron junto a los recuerdos de París. El se sintió como si ya la conociera, y ella por fin había cumplido su sueño de vivir allí...
1 comentario:
Ya sabes es Paris...
...Pero en Paris hay que ir con la compañía adecuada...
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