lunes, 26 de diciembre de 2011

Truth from fiction...

La verdad duele, lo se. En realidad tiene una base biológica. Nuestra mente procesa mas rápido el sonido que la luz, pero la luz se mueve mas rápido que el sonido. Nuestro cerebro esta constantemente cambiando de realidad para que así el mundo se sincronice, pero solo cuando algo esta a treinta metros vemos y oímos al mundo exactamente como es. Ahí es cuando el cerebro, el sonido y la luz están en perfecta armonía, el resto del tiempo vivimos en un mundo de mentiras. Las mentiras son lo que hacen que el mundo tenga sentido, ergo, la verdad duele...

sábado, 5 de marzo de 2011

lunes, 14 de febrero de 2011

martes, 26 de octubre de 2010

Ilimitado...

Recuerdo cuando solo era un crio. Cuando todo eran preguntas sin respuestas en mi cabeza, dudas y la explicaciones mas inverosimiles surgian de ella. Recuerdo andar junto a mi padre, cogido de su mano, y como intentaba andar como el, siguiendo sus largos pasos, imitando su pose al andar... Me sentia orgulloso cuando me decian como me parecia a el, me siento orgulloso cuando me dicen como me parezco a el.

Uno de los recuerdos que tengo grabados a fuego en mi memoria es como se despedia de mi madre cada mañana antes de ir a trabajar. Mi madre le acompañaba hasta el rellano de la escalera y entonces se despedian con un beso y un abrazo largo, y alli, detras de ellos mirando a ras de suelo estaba yo, preguntandome el por que de todo aquello. Tiempo mas tarde aprendi que eso es lo que llamaban amor. Amor... Tan celebrado, tan ansiado... tan doloroso e incluso a veces tan cruel...

Pocas veces lo he sentido, pero cuando lo he sentido... fiiiiiuuuu.... y aunque en muchas ocasiones haya tenido que retirarme a mi guarida como un lobo herido para lamerme mis heridas, siempre he vuelto en su busca, y no me importa si he de destrozarme el alma. No se puede vivir con miedo... El miedo pone limite a lo ilimitado, es el cerrojo sin llave del lugar donde esta escondido lo mas preciado que cualquier ser humano puede poseer. La unica forma de encontrar esa llave es perder el miedo, hacerlo desaparecer... and im not afraid anymore...

Mis padres lo sabian antes que yo, y ellos me dieron la respuesta mucho antes de que en mi mente surgiera la pregunta. Ellos lo tenian, lo cuidaban, lo mostraban... algo tan grande como el amor no se puede guardar adentro porque... te mata...

Puede que no siempre salga bien, o que por alguna razon u otra las expectativas no se cumplan, pero lo que si es cierto, es que pase lo que pase, siempre estare buscandolo...

martes, 7 de septiembre de 2010

La vida es como una moneda. Puedes gastarla en lo que quieras, pero solo puedes gastarla una vez...

La primera vez que empuñe una pistola solo tenia 7 años. También fue la primera vez que dispare. Recuerdo que el gatillo era extrañamente ligero y me eche a reír, porque aquel ser despreciable que decía que era mi padre, con un solo disparo dejo de hablar. Ese recuerdo me persigue y desde aquel día estoy maldito. Quizás mañana mi vida cambie, pero, todo suele acabar siempre mal. Es como si hubiese caído en un mar de arenas movedizas y me estuviera hundiendo, sin poder evitarlo.

No hay que considerar a los hombres iguales. Yo recogí huertanos, me dedique a hacer el bien y todo cuanto hacia eran buenas obras para el prójimo. Son pequeñas cosas que quizás dan la felicidad, y cuando lo pienso, me parece que este planeta es el infierno. Es el planeta del infierno, árido, sin apenas agua y con demasiados cazarrecompensas. Ahora soy predicador, pero ningún alma viene a mi en busca de la redención. Temen que les de caza, pero en un lugar como este hay que conseguir dinero de todas las formas posibles, y lo se, no va con eso de ser predicador, pero... que se yo... no se me da bien tomar decisiones, Hay veces que me pregunto: ¿Cual es la mejor decisión? ¿cual es? ¿es esto justo? ¿lo es? Esto es lo que debo hacer... Bueno, no soy mas que un hombre y puedo equivocarme, la próxima vez lo haré mejor... pero no puedo resignarme tan facilmente... si lo hago... sufriré...

Fui cazarrecompensas y ahora predicador, y a pesar de ser predicador, jamas me he confesado, esta es la primera vez. Yo siempre pensé que en una época como esta debía proteger a los niños y que velar por ellos era lo mas justo, no hay nada mas que hacer, me decía, y he truncado la vida de muchas personas protegiéndolos. Esos crímenes pesan demasiado, es un peso imposible de eliminar, pero, hoy creo que podre hacerlo, al menos lo intentare. Si no hay que matar a nadie, al menos uno debe pensar que hay que perdonar a mucha gente.... porque no lo habré comprendido antes.... Ahora esta bala incrustada no me va a dejar y lo siento tanto amor mio... tengo 33, la edad de Jesucristo cuando murió, aunque a mi me gusta recordar que es la de James Dean cuando estrello su coche dejando un bonito cadáver...

¿Y por que escribo todo esto? No son mis tristes memorias, ni siquiera pido perdón por todo lo que he hecho. Es una fabula, una fabula con moraleja, para todos aquellos que quieran aprender de mis errores, porque al fin y al cabo, solo hay una vida, única e irrepetible y nunca es tarde, nunca es tarde para decidir en que queremos gastarla. Ahora todo queda claro en mi cabeza: La vida es como una incesante serie de peticiones, todas complicadas, todas inhumanas y además, el tiempo es limitado. Lo peor es esperar una vida de ensueño sin decidir nada, y luego escoger lo que parezca mejor sobre la marcha...

Me enciendo un cigarro y de rodillas pienso que si tuviera que volver a nacer, preferiría un lugar mas habitable. Un lugar donde se sucedan los días tranquilos, un lugar donde no se robe ni se mate, un paraíso, y allí yo ¡yo! contigo, con ellos... No! No quiero morir! Hay tantas cosas que todavía quiero hacer, quiero estar con vosotros... ¿Es demasiado pedirte que me perdones Dios mio? ¿No quieres hacerme este favor?

miércoles, 18 de agosto de 2010

El libro

Arthur Schopenhauer dijo: "la vida y los sueños son paginas de un mismo libro, leerlo en orden es vivir, ojearlo, es soñar" . En el libro de mi vida hay miles de esquinas dobladas que señalan que en esa pagina hubo algo que pudo ser, pero que al final no fue. Que extraño... tantas veces he querido darme de bofetadas... y sin embargo, todavía cometo los mismos errores. Las paginas del libro de mi vida no están numeradas, bueno, si lo están, pero no por el numero de pagina, sino por la fecha, tantas fechas, tantas experiencias, tantas emociones a flor de piel. La primera pagina data del 25 de Mayo de 1977, que es la fecha de mi nacimiento. Dicen que nadie puede recordar nada de su mas tierna infancia, pero a mi me acosan olores e imagenes de aquella época lejana.

Es curioso, pero donde menos esquinas hay dobladas es en esa época. Quizá es porque en la inocencia de mi juventud todas las decisiones estaban bien tomadas y nada ni nadie podía convencerme de lo contrario, pero pasando unas pocas paginas adelante la cosa cambia. Hubo una época de mi vida en la que la mayorías de las esquinas dobladas estaban provocadas por algo que se llama amor... amor, tan cálido y suave, tan seguro pero a la vez tan frágil colgando de una fina tela de araña que se resquebraja con tan solo mirarla...

Siempre he sido una persona normal, con mis virtudes y con mis defectos, una persona sociable al fin y al cabo, que se enamoraba con, dijamoslo así, cierta facilidad. Vivía en el centro de la ciudad, en su parte antigua, y en verano aquellas estrechas callejuelas revivían al paso de turistas y de todos los que trabajaban por allí... aaahh! que bien me sentía cada mañana al despertar y sentir ese murmullo que me daba la vida.

Para ir a trabajar tenia que recorrer la calle San Miguel, que es peatonal y esta llena de comercios, hasta llegar a la plaza Mayor, donde estaba la tienda en la que trabajaba. Todos en esa calle nos conocíamos y la mayoría de veces tardaba demasiado en llegar hasta el curro, ya sabéis, la gente es muy amigable en mi ciudad y además, si te conocen ya no puedes poner excusa para que te cuenten su vida. A mi me gustaba, siempre he sabido escuchar a las personas, y esas personas, al final agradecían tener a alguien que les escuchara. Así fue como un buen día la vi a ella. Era temporada alta, y la habían contratado para trabajar los meses de verano, que era cuando toda la avalancha de turistas en bermudas, sandalias y calcetines, salían desbocados a comprar cualquier recuerdo para llevárselo a casa y ponerlo encima del televisor.

Desde el primer momento que la vi no me la pude quitar de la cabeza. Nunca me había pasado algo así. Aunque me enamorara con facilidad, lo que me hacia sentir me desconcertaba, siendo además como era ella. Era gótica. Su piel era del color de un cadáver, mas blanca que el blanco que puede dejar cualquier mancha de lejía en una blusa negra, pero lo que le daba vida a su rostro eran sus dos ojos grandes y azules maquillados con una gran sombra negra que le daban mas color, si es que eso era posible. Siempre vestía de negro, a veces con faldas larga de tubo y camiseta o a veces con vestidos de tirantes y unas mallas que había reciclado y ahora las usaba como guantes. Su nombre era Sandra.

Yo por aquella época "fumaba"... bueno, para que mentir, ahora mismo mientras os cuento esto me estoy fumando un porrazo de una hierba buenisima que me ha pasado mi vecino, pero no quiero desviarme del tema, y además, esa es otra historia. Como decía, en esa época fumaba, y un día después de cerrar me dirigía a mi casa cuando girando una esquina detrás de la tienda donde ella trabajaba, la vi de cuclillas, acurrucada en el portal de un callejón estrecho. Yo conocía a sus compañeras, y a ella la había saludado con algún "hola" o "adiós" furtivos, pero me di cuenta de que esa era la oportunidad perfecta. Se estaba liando una ele, y no se inmuto en absoluto ni se cohibió cuando me vio, y eso... me encanto...

Después de eso, el temor dejo de existir e incluso un día, la invite a mi casa. Ella acepto, teníamos una bonita amistad, así que ¿por que no? cada día junto a ella creaba en mi una confusión que... me desconcertaba. Lo único que quería es que se quedara. Que se quedara hasta que ya no fuera divertido, hasta que conociera cada centímetro de su piel. Quería besar sus labios, mordisquear sus pezones y mover sus caderas al ritmo frenético que marcase mi lengua en su clítoris y al final... se quedo.

Los meses pasaban, y mi vida era simple y llanamente feliz. Mis días felices estaban llenos de noches felices y el cielo bajaba al nivel del suelo en cada viaje sideral regado con el humo de un buen "cigarro", pero como todo tiene principio, también hay un final. Quizás dejo de ser divertido o que se yo. Ella volvió con su ex, y así me quede yo, como al principio.

No sintáis pena por mi. Ahora mi vida es totalmente diferente. Sigo siendo feliz, inmensamente feliz. Tengo dos hijos, Ariadna y Oscar que me han inundado de vida y una pareja que... me ama. No se como hubiera sido mi vida con ella, o que habría ocurrido después, y nunca lo sabré. Una vez leí que "de nada sirve llorar sobre leche derramada" y creedme, es totalmente cierto, aunque a veces me pregunto ¿que podría haber sido? Ya apenas hay esquinas dobladas en mi libro, aunque sí hay muchas paginas en blanco por rellenar, y eso es muy emocionante. Por cierto, no me he presentado, mi nombre es Carmen. Encantada de conoceros!


viernes, 6 de agosto de 2010

Paris

- La cena estaba deliciosa, eres una cocinera excelente.

- gracias!

- dejame ayudarte a recoger

- No no no, quedate ahí, ahora vuelvo

- de acuerdo...

Se quedo sentado, y mientras esperaba echo un vistazo a la habitación. En las paredes había varias fotos, de diferentes tamaños. Algunas en blanco y negro, otras en color, y fue entonces cuando recordó que ella le dijo que había estudiado fotografía. Mientras ella preparaba café, el se levanto y comenzó a mirarlas de cerca.

- ¿tu hiciste estas fotos?

- emmm, sí ¿te gustan?

- sí, son preciosas...

- siempre soné con vivir en París...

- ¿que te detiene?

- la realidad ¿no es lo que suele interponerse en los sueños?

- no sabría decirte...

- vamos Max... debes querer algo... - dijo ella mientras le daba una taza de café -

- supongo... Todo lo que quiero es ser útil, y por una vez, lograr un cambio de verdad....

- tendrás tu oportunidad...

Se miraban y sonreian de forma tímida, como si sin querer se hubiesen tocado el alma. El volvió a mirar las fotos timidamente y con evidente nerviosismo...

- nunca estuve en París...

- oh, pues entonces te estas perdiendo algo... todo el mundo debe ver París al menos una vez

- ¿que tiene de especial?

- no es fácil de describir...

- cuentame...

- emmm.... es el aspecto de las calles y las luces en las ventanas... y la lluvia... la forma en que quedan las gotas en las pestañas... todo se convierte en una pintura... ya sabes, es París...

Mientras hablaban, la distancia entre sus bocas se extinguía, hasta que por fin sus labios se tocaron y amanecieron junto a los recuerdos de París. El se sintió como si ya la conociera, y ella por fin había cumplido su sueño de vivir allí...

martes, 27 de julio de 2010

Truth by Mistake

La camilla era cómoda, pero no era una camilla común y corriente. Estaba forrada en piel negra, y tenia un apoyo para que el paciente se tumbara y pusiera los brazos en cruz. Cuando John se tumbo, sintió la gélida piel negra en contacto con su piel, lo que hizo que se le erizaran todos los pelos del cuerpo. Quizás era el frió, o quizás el miedo, al fin y al cabo, a nadie le gusta el dolor, pero lo que si era seguro, es que sabia que ese era el lugar donde perdería 21 gramos.

Estaba satisfecho con su vida. No cambiaría nada de lo que había hecho hasta ese momento, y siempre decía que, si pudiera volver a vivirla otra vez, la viviría exactamente igual, no cambiaría nada, viviría los mismos errores y las mismas amargas decepciones, pero también todos los momentos felices que tenia grabados a fuego en su memoria.

El doctor le coloco un catéter en el brazo izquierdo. Todo estaba preparado y a John siempre le había llamado poderosamente la atención eso que todo el mundo decía, que toda tu vida pasa por delante de tus ojos antes de morir. El creía que si eso era cierto y la persona era consciente de ese preciso momento, podía controlar los recuerdos de su vida a su antojo y voluntad.

Durante las ultimas semanas, no dejaba de repasar su vida. Desde que tenia uso de razón hasta que se graduó, cuando conoció Caroline o cuando su hermano se rompió el brazo mientras jugaban. Recordó ver a sus padres bailando bajo la luz de la luna, cuando todavía era feliz. Repasando todos esos recuerdos se dio cuenta de que el común denominador de todos aquellos recuerdos era el lugar donde ocurrieron... Orange Beach, Alabama. El doctor le puso la primera inyección.

Era la primavera del año 1967 y tenia 11 años. Los padres de John tenían una pequeña casa en la playa de Orange, en uno de los salientes del lado este, lo que la dejaba situada en un punto apartado y tranquilo del resto de la playa. La playa se llamaba así debido al color anaranjado de la arena. Cuando solo era un crío y vio la playa por primera vez, recuerda como se quedo estupefacto por ese extraño color para una arena fina como esa. Su padre, rodeandolo con sus brazos mientras le daba un puñado de esa arena, le contó que era naranja porque el Sol brillaba sobre ella todo el año, con tanta fuerza, que le había impregnado su color.

A pesar del tiempo recordaba cada detalle de esa casa. Recordaba el color blanco de la cal sobre la madera que reflejaba los rayos de Sol, y el tejado de color azul salvaje que hacia que los que veían la casa de lejos creyeran que un trozo de cielo se había descolgado y descansaba flotando sobre la arena naranja. El porche de la casa tenia una barandilla de madera que lo rodeaba, y para llegar a la playa, había que bajar tres largos escalones. Mientras permanecía tumbado en la camilla, parecía que todavía podía oír el crujir de los escalones y oler la sal de la brisa que invadía la casa, mientras sus padres desayunaban en el porche frente al mar y sus hermanos mayores ya estaban jugando en el agua. El doctor le puso la segunda inyección, y así llego a Agosto del 72.

Eran las fiestas del condado de Orange y allí volvió a ver a Caroline. Su piel morena por el Sol e impregnada por la sal del agua hacían que su sabor se convirtiera desde entonces en algo inconfundible. Esa noche, John le prometió que ella seria la primera persona y la ultima a la que amaría, que aunque no estuvieran juntos el susurraria su nombre para que ella encontrara de nuevo el camino a casa. No sabia si ese era un recuerdo de una vida imaginada o de su propia vida, lo que provoco que su memoria diera otro vertiginoso salto en el tiempo.

Era la madrugada de 4 de Julio del 75. La gente del pueblo lo había festejado en la playa y el olor a pólvora de los fuegos artificiales se mezclaba con el calor húmedo y la sal que flotaba en el aire. John y Caroline estaban tumbados en la orilla, con los pies bañados en el agua, mirando hacia el techo del mundo e intentando divisar a alguna errante estrella fugaz cuando una violenta explosión a sus espaldas hizo que el tejado color azul salvaje de la casa saliera volando por los aires. A la mañana siguiente la investigación policial dictamino que fue intencionado y una semana mas tarde detuvieron a los culpables. Después de un largo y doloroso juicio, los periódicos de la mañana publicaban en primera pagina que los culpables de los asesinatos del 4 de Julio habían sido puestos en libertad.

Ya no habría mas amaneceres junto al mar con el aroma salino de las mareas. La arena naranja ahora era gris, y el pedazo de cielo azul que descansaba flotando sobre la playa era ahora una gran nube negra de odio. Todos los castillos de arena fueron destruidos y ya no habría mas bailes a la luz de la luna ni mas cenas en el porche... Su padre, sus hermanos, ya no estaban. Ahora estaba solo. Caroline no regreso jamas, por mucho que el susurrara su nombre, y poco a poco, dejo de sentir el sabor de su piel caliente y dorada por los rayos del Sol. Ahora ya recordaba por que estaba allí, tumbado, esperando, sintiendo en su espalada el frió de esa camilla forrada de piel negra y con unos apoyos para poner los brazos en cruz.

Después del juicio, no tenia mas que esperar a que los asesinos salieran libres, y con el odio mas puro disfrazado de justicia los llevo hasta la playa y en el mismo lugar en el que estaba la casa... les mato. 16 años después de aquello sigue pensando que haría exactamente lo mismo, que de alguna forma u otra, el miedo ya había desaparecido, y lo único que quería era encontrarse de nuevo con su familia, volver a verlos, abrir lo ojos y ver como el Sol entraba de nuevo brillando por la ventana, bajar las escaleras y oler que su madre ya esta preparando el desayuno, como a el le gusta. Salir al porche, y ver a su padre leyendo el periódico mientras escucha los gritos de sus hermanos mientras juegan y chapotean en el agua y ver de nuevo aquella arena fina y naranja para tomarla entre sus manos, y dejar que se le escurra por los dedos. Ya estaban todos juntos de nuevo, y fue entonces cuando el doctor le puso la tercera inyección.

lunes, 12 de julio de 2010

El cielo sobre Berlin...

Me encanta el cine. Es una de mis pasiones. Hay días en los que me paso tardes enteras viendo películas. No tengo preferencia por ningún genero en particular, o por cine independiente o comercial, me da igual, pero lo que si le pido a una película es que después de verla haga que tenga que verla otra vez, y eso me ha pasado con pocas, pero hay una en particular que, para mi, es brillante. Se titula El cielo sobre Berlin, del director Wim Wenders.

En su momento, no es que tuviera buenas criticas. La tacharon de pretenciosa y pedante, de sosa y de no saber tender un puente hacia el espectador a la hora de contar la historia, sin embargo, para mi es una obra maestra. El argumento es el siguiente, dos angeles guardianes sobrevuelan Berlin cuando ésta está todavía dividida por el muro. Ellos no pueden cambiar nada, son invisibles para todos, menos para los niños y los simples de corazón. Presencian los acontecimientos de la ciudad y a las personas que viven en ella, hasta que uno de ellos, harto de su inmortalidad y decidido a sentir las sensaciones y sentimientos de los mortales, se enamora y sacrifica su inmortalidad por una hermosa joven trapecista.

El argumento puede parecer simplón, y el hecho de que haya partes de la pelicula que sean en blanco y negro (las escenas en las que aparecen los ángeles) no le resta brillantes a otras muchas cosas, como las tomas en picado o el movimiento mágico de la cámara en la biblioteca, llena de ángeles guardianes. También las escenas con la presencia sobrecogedora de los espíritus celestes o el anciano contador de historias, Tusitala, y por ultimo pero lo mejor, la genial sonrisa del genial Bruno Ganz.

El guión contiene frases de esas que perduran en la memoria: "Mirar desde arriba no es mirar. Hay que mirar a la altura de los ojos." Poco importan los pensamientos, excesivamente trascendentes y nada cotidianos, pasados por el filtro metafisico-espiritual de los ángeles escuchadores. El alma no se asoma a las palabras. Es ese blanco y negro fascinante, es el tedio y la niebla.

Quizá, lo mejor de esta película es que inspiro un vídeo para una de las mejores canciones que tiene U2 y que se llama Stay... Impresionante...

Podeis ver la pelicula online clickando aqui.


Miami, New Orleans, London Belfast and Berlin....


domingo, 11 de julio de 2010

El desconcierto de Sam

La verdad es que hacia tiempo que no me sentía tan desconcertado. Aunque a la vez, me siento muy curioso, como cuando recibes una llamada perdida de un numero desconocido. Te preguntas quien podrá ser, y por que te han llamado. Después de un rato, al ver que no puedes dejar de darle vueltas en tu cabeza, decides que sera mejor llamar, por si acaso es algo importante, aunque has repasado mentalmente una y otra vez tu agenda y sabes que no esperabas ninguna llamada en particular, pero aun así, imaginas lo que te gustaría que fuera. Al final, decides llamar, pero no lo haces desde tu teléfono móvil, sino desde el teléfono de tu trabajo o desde una cabina, pero mientras te diriges ha hacer esa llamada una pregunta asalta tu cabeza una y otra vez... ¿y si no es lo que imagino? Y frenas en seco. Y vuelves al principio otra vez ¿y si esperaba esa llamada pero se me olvido apuntarlo?


Ya no se que pensar... pero me encanta esta cancion...